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LOS PASOS DE NUESTRO PADRE JESÚS
DE LAS PENAS

Pinchando en esta imagen podras
visionar una grabacion de 1898 realizada por los hermanos Lumiere. En el
mismo se puede ver al Señor de las Penas, en el paso que llevaba en esa
epoca. El video nos introduce en la tematica de este articulo.
Aunque existen referencias
escritas sobre el paso de Nuestro Padre Jesús de las Penas, de la cofradía
de la Estrella, durante los siglos XVII y XVIII, en ninguna de ellas se
especifica cómo era este. Sabemos que en esa época la cofradía sacaba tres
pasos en su estación penitencial que recorría Triana: el del Triunfo de la
Santa Cruz (paso alegórico), el de palio con la Virgen y el del Cristo que
nos ocupa, del que sólo sabemos que siempre era el primero de los tres. La
última salida de esta época la realiza la cofradía en 1808 y a partir de
este momento entra en decadencia por diversas causas, entre ellas la
invasión francesa, hasta que en 1835 pierde su capilla por la
desamortización eclesiástica, entrando en un estado de total abandono.
Tras algunos intentos frustrados de reorganización, ésta consigue el éxito
en 1891, año en el que vuelve a realizar su estación tras 83 largos años.
Hasta esta reorganización no han sobrevivido los pasos aunque sí las
imágenes. Por eso, en esta estación de 1891 han de estrenar todos sus
enseres, entre ellos, por supuesto, el paso para la imagen del Cristo de
las Penas.
En
efecto, es en esta salida tras la definitiva reorganización cuando vamos a
conocer el primer paso de la cofradía de la Estrella. Se trataba de un
paso, según las crónicas adquirido a la hermandad del Calvario. Esta
hermandad inicia sus estaciones penitenciales en 1888 con un solo paso en
el que se representaba el clásico calvario, con el Cristo, la Virgen, San
Juan y las Marías. Los testimonios gráficos existentes nos muestran este
misterio sobre unas andas compuestas por un canasto de tableros rectos,
aparentemente pintado de blanco, dividido en casetones por pilastras y una
especie de ménsulas en la parte superior de las mismas. Los tableros
tallados y calados, y el estilo,
aunque se ve mal, parece
inspirado en la arquitectura clásica. Aunque en los Anales de las
Cofradías Carrero indica que el primer paso adquirido por la Estrella es
el gótico que poseía la hermandad del Calvario, existe un magnífico
documento gráfico que demuestra que no es así. Se trata de un vídeo
localizado en la Filmoteca de París, en el que se ve un fragmento de la
grabación que realizaron los hermanos Lumière, y en el que se ve al Cristo
de las Penas solo sobre un paso prácticamente idéntico al de misterio del
Calvario descrito anteriormente, solo que ahora parece dorado. Parece
entonces, que el paso adquirido por la Estrella era este del vídeo de los
hermanos Lumière, fechado en 1898.
La cofradía del Calvario estrenó su paso de palio en 1895, habiendo
constancia además de que es en ese momento cuando el Cristo empieza a
salir solo en el paso. Pudo ser en ese momento cuando estrena el paso
gótico, que más tarde venderá también a la cofradía de la Estrella. Hay
fotografías del Cristo del Calvario sobre este paso gótico solo, iluminado
por cuatro faroles de corte gótico también. Este paso fue tallado por
Salvador Domínguez Gordillo y parece que fue vendido a la Veracruz de la
Algaba.
Este paso era de
formas muy sencillas, con respiraderos de líneas rectas y celosía de
dibujo gótico en todo su perímetro. El canasto por su parte, también era
de líneas rectas, con un paño central la delantera y la trasera y dos en
cada uno de los laterales, en los que se repite la ornamentación
geométrica gótica. Las esquinas formadas por tres capillas con el mismo
tipo de ornamentación, la del centro en chaflán y las laterales alineadas
con los paños, todas separadas por pináculos. En los centros de los
costados también capilla con dos pináculos separándola. El paso era muy
parecido al actual del Triunfo del Cruz sobre la Muerte, la Canina y a los
antiguos de la Urna y del Duelo del Santo Entierro.
A finales del siglo XIX se estrenan unos sayones que acompañarán a la
imagen del Cristo en el paso, escenificando el momento anterior a la
crucifixión. Parece ser que este misterio se realizó para el paso del
Cristo de la Humildad y Paciencia, de la hermandad de la Cena y que pasó a
la de la Estrella en 1899, justo el año después de ser filmado el paso por
los hermanos Lumière, existiendo documentación gráfica del Cristo
Humillado con los sayones, contrariamente a como va en la actualidad.
También hay una fotografía del paso del Cristo de las Penas con este
misterio, y con unos candelabros de inspiración gótica que parecen los
mismos que se ven en algunas fotografías del Cristo de la Fundación,
cuando procesionaba sobre un paso gótico. Estos candelabros también se
parecen a unos que llevaba, en un paso también gótico, el Cristo de la
Salud de San Bernardo. Pero en este caso se aprecia que no son los mismos.
No está claro el año en el que la cofradía de la Estrella prescindió de
este misterio. En 1902 se restaura el paso y se dora de nuevo. Puede que
sea en este momento en el que se sustituyen los candelabros góticos, que
eran muy altos, por otros más barrocos, de finos brazos retorcidos y que
van a ser los últimos que alumbrarán a este paso. Pudo ser en este momento
o bien en 1908 en que el Señor va a ir solo en el paso hasta el estreno
del misterio de Castillo Lastrucci en 1952. Ahora el Señor de las Penas va
a ser acompañado en su paso sólo por dos ángeles mancebos ceriferarios, ya
que cada uno de ellos portará un farol de metal plateado a ambos lados de
la imagen. Estos ángeles podrían ser los mismos del paso del Calvario y
que luego pasaron a la Veracruz y que en 2004 ha vuelto a sacar junto al
Crucificado. Desde luego es sólo una conjetura. Así, esta es la imagen que
presentará el primer paso de la cofradía de la Estrella hasta 1942 en que
se estrenará un nuevo paso. Añadir que desde finales del siglo XIX y
durante algunos años, el paso fue escoltado por una centuria romana, tal
como aparece en el vídeo de los hermanos Lumière de 1898. Además, el paso
gótico fue prestado a la hermandad de San Esteban para la realización de
su primera salida procesional.
En 1941 el Cristo de
las Penas realiza su estación a la catedral sobre un paso de gloria
prestado por la hermandad de la Divina Pastora de Almas, de Santa Ana.
Parece ser que el motivo por el que se prestó este paso se debió a una
explosión en el almacén donde se guardaba el que debía ser estrenado,
estreno que no pudo realizarse hasta el año siguiente.
En 1942 se produce el estreno del nuevo paso de Jesús de las Penas. Este
paso estará en la línea neobarroca en la que ha ido entrando la estética
de la Semana Santa Sevillana desde los finales del XIX. De esta manera, el
paso, tallado por José García Roldán se inspirará en el modelo del paso de
la Mortaja y de los pasos de las Siete Palabras y San Esteban (antiguo del
Cachorro), con canasto de líneas rectas, con perfiles y bombo, y con
cartelas en los centros de los paños y en las esquinas. La talla de este
paso será de adornos de gran tamaño confiriéndole una personalidad
especial. Los respiraderos, con grandes hojas y sin capillas, con una
tipología ahora en desuso ante la abundancia de capillas, relieves,
molduras etc. El paso se doró por Herrera y Feria y se iluminaba por
candelabros de guardabrisas, de estilo barroco, cuatro en las esquinas y
dos más en los centros del canasto. En las esquinas, y delante de los
candelabros, cuatro ángeles mancebos de pequeño tamaño portadores de
leyendas. Tanto los ángeles como los relieves de las cartelas de los
centros del canasto y las cabezas de los evangelistas que aparecen en las
esquinas flanqueados por sendos angelotes, se deben a la gubia de José
Rivera. Dividiendo en dos cada uno de los dos paños laterales del canasto
aparece la cabeza de un querubín que se corona por un guardabrisas. Las
dimensiones del paso van a ser de 2’38 m de ancho, por 5 de largo y 1’54
de alto (la parihuela), algo más grande que el paso actual. Hasta 1952 en
que se estrena el misterio de Castillo, el Cristo aparece solo en el
paso. Este paso se encuentra actualmente en Jerez de los Caballeros.
En 1980 se estrena el paso actual. El diseño fue de Antonio Martín
Fernández que él mismo tallaría. Se iniciaron los trabajos varios años
antes y en 1978 estuvo a punto de ser afectado por un incendio cercano al
taller donde se realizaban los trabajos de talla. Pero sólo quedó en un
susto. Este paso cuyas medidas son 2’33x4’65x1’50m, es de estilo barroco
sevillano. El canasto tiene bombo y perfiles, con entrantes y salientes;
en las esquinas cuatro capillas con escenas con escenas de la vida de
Jesús; también con escenas las cartelas de los centros de cada lado, esta
vez flanqueadas por arcángeles; en los centros de los dos paños de cada
lateral aparecen capillas separando en las que se insertan los
evangelistas, de bulto completo, quedando los laterales con cuatro grandes
entrantes cóncavos y dos en la delantera y trasera. Estas capillas de los
evangelistas se coronan con jarras para flores. Los respiraderos alternan
las cartelas con diversos escudos con capillas para santos relativos a la
Hermandad. Se remata el paso con cuatro candelabros en las esquinas de
siete luces cada uno, y otros dos de cinco luces en los centros del
canasto, que se complementan con cuatro guardabrisas que coronan los
cuatro entrantes de cada lado del mismo, formando un total de 46 codales
rojos por el carácter sacramental de la hermandad.
El
año de su estreno el paso ya estrenaba el dorado, realizado por Manuel
Calvo Camacho, pero no se pudieron estrenar los evangelistas, los santos
de los respiraderos y los arcángeles. Todas estas figuras se estrenaron al
año siguiente y fueron obra, al igual que los relieves que aparecían sin
policromar en 1980, del escultor Luis Ortega Brú. En 1981 se estrenaba la
policromía al agua de estas escenas y la total terminación del paso. Los
arcángeles fueron estofados por Calvo Camacho. Las escenas del canasto son
las siguientes: en las capillas de las esquinas de la parte delantera
figuran el Descendimiento y la Conversión del Buen Ladrón, y en las de la
parte trasera, la Anunciación y la Adoración de los pastores; en las
cartelas aparece la Piedad en la delantera, Jesús y los mercaderes del
Templo en la trasera, y la Calle de la Amargura y la Exaltación de la cruz
en las laterales. Todos los relieves y esculturas con la impronta
inconfundible de su autor.

El paso se realizó
en madera de pino flandes, siendo las labores de carpintería y ebanistería
de Francisco Bailac Ceniza; las cartelas e imágenes en ciprés. Se remata
el paso con faldones lisos de terciopelo morado.
La próxima Semana
Santa de 2005 se cumplirán 25 años del estreno de este paso que presenta
un magnífico estado de conservación.
BIBLIOGRAFÍA:
- CARRERO RODRÍGUEZ, Juan. Anales de las
Cofradías sevillanas. Edit. Castillejo. 1991;
- RINCÓN HERNÁNDEZ, Francisco. Casi
todo sobre la Hermandad de la Estrella. Ediciones EAPA, S.L. 1995;
- Hemeroteca del autor: ABC y El Correo
de Andalucía.
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