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CINGULO Y ESPARTO.

POR ESTEBAN ROMERA

 

En esta sección, por su interés, se publicarán los artículos mensuales que Esteban Romera firma en el Boletín de la Cofradías de Sevilla.

 

LOS TIRAFOTOS

Esteban Romera Domínguez.

Boletín de las Cofradías de Sevilla

Mes de Enero de 2006.

cinguloyesparto@hotmail.com 

 

         De los grupos que trabajan alrededor de nuestras Cofradías, el de los fotógrafos es uno de los colectivos que más ha evolucionado en sólo pocos años. Ext. Evolución ha hecho cambiar la realidad de los amantes de la instantánea, pasando en un corto espacio de tiempo, de unos fotógrafos implicados en este mundo de las Cofradías con formas muy tradicionales, respetuosos con el entorno cofrade y profesionales incluso alguno dentro de su amateurismo, a una verdadera legión de “tirafotos”, no de fotógrafos, donde priman otra serie de prioridades y donde no siempre se respeta ni el momento, ni la imagen, ni incluso al compañero que intenta realizar el mismo trabajo. En este submundo, domo está ocurriendo en otros, la cantidad no nos ha llevado a la calidad en la inmensa mayoría de los casos. Este vertiginoso y nuevo escenario fotográfico y las circunstancias que le rodean llaman la atención y aunque existen cambios en muchos de los colectivos que rodean a nuestras Cofradías en éste su rapidez y permutas han sido tan rotundos en su nueva construcción que merecen una reflexión. Evidentemente, siguen existiendo fotógrafos de ley en nuestro mundo cofrade, pero éstos hoy en día son la excepción que confirma la regla…, ya que los “tirafotos” ganan por amplísima mayoría.

 

        Cuando existe un cambio tan rotundo, las causas normalmente no hay que buscarlas muy lejos y aunque lógicamente puede haber varios motivos, la principal razón de este desarrollo hay que buscarlas en la irrupción en el mercado de las tecnologías digitales y en todo lo que comercialmente les rodea: ordenadores, revelados, equipos, internet, etc. Los viejos álbunes, negativos, y cajitas de diapositivas han pasado en la actualidad a mejor vida. Lo inmediato gana terreno y el rito fotográfico puede estar pasando, en general, a mejor vida, por lo menos como se conocía hasta hace un par de lustros.

        

        Esta digitalización de la fotografía ha llevado a irrumpir en este mercado a gran cantidad de personas, las cuales en su inmensa mayoría no son profesionales, ni quieren serlo aunque se lo crean, pero en algunos casos cuentan con equipos que podrían dar unos resultados impensables sólo hace unos años. Esta multiplicación de efectivos de forma tan desmesurada, llega a tener la consecuencia de la masiva presencia de individuos que hace fotos en todos los actos y cultos internos y externos que desarrollan nuestras Cofradías, lo que incluso ha hecho cambiar determinados hábitos. Además los teléfonos móviles de última generación han incorporado en su última tecnología tanto fotografías como películas, algo que por cierto también tienen incorporadas las cámaras digitales.

 

         Hoy en día existe un nuevo tramo de personas que van alrededor de nuestros pasos y que no han sacado su correspondiente papeleta de sitio, ése es el de los nuevos fotógrafos, los cuales compiten con los “cangrejeros”, aunque existen un “grupo de élite” que aúna a esos dos colectivos y así, tenemos “cangrejeros tirafotos” o “tirafotos cangrejeros”, que tanto monta o monta tanto. Existen quienes han hecho fotos incluso con el hábito de nazareno, como componente de una formación musical, de costaleros o acólitos. Parece que el mito del turista japonés haciendo fotos a todo lo que le rodea en sus vacaciones se ha instalado en nuestra ciudad y sus Cofradías. En algunos cultos internos podemos ver a varias decenas de personas que hacen fotos a la vez y hacen perder intimidad a éstos existiendo hasta horarios para esta actividad. En la mayoría de los casos no se guarda la compostura adecuada.

 

         Estas humildes líneas pretenden ser un homenaje a fotógrafos o sagas de fotógrafos consagrados que dignificaron la fotografía cofrade como los Arenas, Serrano, Gelán, Sánchez del Pando, Albarrán, Haretón, Martín Cartaya, Fernand, etc. Son muchos los que hacen o hacemos instantáneas, pero pocos los fotógrafos como tal, pudiéndose contar con los dedos de las manos, los realmente de ley. La nueva generación de fotógrafos deben tener en cuenta el respeto y saber que hubo desde hace décadas unos auténticos y legendarios fotógrafos respetados por todos los cofrades y que se ganaron este respeto por su profesionalidad y actitud en nuestras Cofradías. Y lo dice uno que también es “tirafotos”.

 

 

LOS REVOLUCIONARIOS, GENIOS E ILUMINADOS

Esteban Romera Domínguez.

Boletín de las Cofradías de Sevilla

Mes de Diciembre de 2005.

cinguloyesparto@hotmail.com 

Durante la centenaria historia de nuestras Cofradías han existido individuos que en un momento del devenir diario de éstas han cambiado el camino a seguir, generando acontecimientos, engendrando ideas y realizando obras maestras que poco a poco, con el paso del tiempo, tuvieron una enorme repercusión. Estas circunstancias han encumbrado a determinadas personas por ser adelantados a su tiempo, teniendo una influencia no sólo sobre sus contemporáneos, sino que varias generaciones después todavía sus pensamientos y trabajos tienen vigencia, lo que todavía engrandece aun más a estos auténticos revolucionarios cofrades, que marcaron con letras de oro su existencia y la de las Hermandades que amaban.

Esta generación cofrade de grandísimo nivel, ha actuado en todas las facetas de nuestras Hermandades, independientemente de su carácter fundacional, y tanto en el día a día de éstas, como en todo lo concerniente a sus cultos externos, los cuales son su faceta más popular. En el caso de las penitenciales, han influido notoriamente en lo que rodea a la celebración en sí de nuestra Semana Mayor, donde es mucho más tangible con paso del tiempo dimensionar sus obras, cambiando la estética de las procesiones de forma irremediable. Estas actuaciones se han desarrollado en los distintos elementos que confrontan el rito que cada primavera expande los sentidos en nuestra Ciudad, para convertirla en eternamente efímera, ya que la contemplamos durante una semana, pero en realidad la sentimos y vivimos durante todo el año, marcando nuestras percepciones y teniendo sensaciones que morirán con nosotros.

Juan Manuel, José, Antonio, Manuel, Cayetano, Juan..., son algunos nombres de pila de varios de estos adelantados que realmente fueron infinitamente más reconocidos por los nietos de sus contemporáneos que por sus conocidos, y esta es una premisa que, en general, se repite de forma cíclica y es atemporal o al menos parece haber ocurrido en varios momentos de la historia.   

En contrapartida a estos genios que marcaron época, tenemos una serie de iluminados creedores de la verdad absoluta, los cuales se quieren asemejar a los anteriormente citados, siendo éstos realmente efímeros de verdad, ya que a pesar de su estatus actual de privilegio es evidente que su talento no será reconocido más haya de un puñado de años, porque su intelecto y virtudes son realmente limitados, aunque en la actualidad por sus relaciones, amiguismos, posición de dominio, etc...gocen de unas influencias en determinados ámbitos de nuestras Hermandades que les hacen ser poco vulnerables, aunque sus piezas artísticas, pensamientos y voluntades sean poco afortunadas, algo que el paso del tiempo, normalmente lo desmitificará de forma clara y contundente.


 

Hoy en día podemos identificar o al menos intuir, al igual que ha ocurrido en otros periodos de la historia, a estos dos grupos de cofrades. La historia se escribe con ambos colectivos, aunque el mediocre es evidentemente mucho más numeroso. Al final, gracias a Dios, cuando pasen años, lustros, décadas incluso siglos prevalece la calidad por encima de la medianía, quedando en un segundo plano realidades, obras y formas de hacer actualmente muy valoradas, aunque por el camino se hallan cometido lamentables atrocidades, en muchos casos, irrecuperables. En la actualidad me da la impresión que en la sociedad que nos ha tocado vivir, donde reina lo superficial y externo por encima de todo, cada vez es más difícil dilucidar quién tiene realmente virtudes y quién falsea lo que debería ser lógico. Soy de los que pienso que verdaderos genios consagrados de nuestro espacio cofrade como Rodríguez Ojeda, Bermejo Carballo, Castillo Lastrucci, López Farfán, González, Mesa Velasco, etc...antes o después triunfarían pero que en la actualidad lo tendrían más difícil que en la época que les tocó vivir para demostrar sus indudables valías. Esta circunstancia nos puede llevar a tener entre nosotros personas de este nivel y que en la actualidad no están reconocidas por la gran mayoría de cofrades de hoy, por temáticas y problemáticas externas a lo realmente esencial. Esta afirmación si que me parece realmente lamentable, pero es en la actualidad una circunstancia constatable, sólo debemos mirar a nuestro alrededor para dilucidar esta cuestión.

Gracias a las genialidades de los revolucionarios de ley o de sus locuras (divinas demencias), en boca de sus detractores contemporáneos, hoy en día podemos disfrutar de determinadas obras, situaciones y formas de actuar que en la actualidad nos parecen increíble que algún día fueran cuestionadas. Nuestro Maestro quizás fuera el mayor revolucionario de la historia y no fue comprendido por la mayoría de sus contemporáneos, de hecho lo crucificamos, pero desde hace más de dos milenios cambió para siempre el rumbo de la Humanidad, sembrando en un grupo de seguidores la semilla verdadera, algo que germinó de forma inexorable. Salvando las distancias, soy de los que considero que al igual que hoy en día crucificaríamos de nuevo a Nuestro Salvador, también estamos dejando en un segundo plano a determinadas personas de mucha valía, para seguir iluminando a personas que no escribirán páginas de Gloria en nuestras Cofradías, siendo el tiempo el único e implacable fiel testigo de esta afirmación.

 

 

LA REJA Y SU SOLEDAD

Esteban Romera Domínguez.

Boletín de las Cofradías de Sevilla

Mes de Noviembre de 2005.

cinguloyesparto@hotmail.com 

A pesar que durante todo el año nuestras Hermandades tienen su vida interna propia, evidentemente, algunas tienen este devenir manifestado con más profusión que otras,  dependiendo de una serie de parámetros como pueden ser su carácter fundacional, su número de hermanos, el ambiente que rodea la corporación, la imaginación que puedan tener sus Juntas de Gobierno o las actividades, cultos y actos que desarrollen durante los doce meses del año de forma cíclica. Pero lo que no se puede negar es la estacionalidad de la mayoría de las visitas por parte de los diferentes hermanos a los distintos Templos y Casas Hermandad de nuestras corporaciones. No es lo mismo el trasiego que existe en el periodo cuaresmal para una Cofradía de Penitencia, donde la cercanía de nuestra Semana Mayor y todo lo que conllevan atraen a muchas personas, que en otros meses donde la actividad diaria baja de forma notoria.

 

El que suscribe, se cree de los verdaderos “hartibles” de nuestro mundillo, visitando con frecuencia diferentes templos de la Ciudad y en distintas fechas del año, observando (algo raro en mi, normalmente hablo...) en muchas ocasiones que existen muy pocas personas rezando en los diferentes Sagrarios o ante los titulares de Hermandades, incluso en algunos casos nadie, ocurriendo estas circunstancias en un número importante de Iglesias con presencia de nuestras Cofradías. Se contrapone esta situación con cualquier día de nuestra Semana Mayor cuando las aglomeraciones o al menos muchas devotos arropan de forma clara a las diferentes Cofradías de nuestra Ciudad. Evidentemente dejamos fuera de este comentario determinadas advocaciones sevillanas que tienen una devoción que incluso traspasa la linde de Sevilla, aunque bajan el número de sus visitas, siempre tienen personas que se postran ante ellas.

 

Pues bien, existe una Virgen en nuestra Ciudad que cada vez que voy a verla a su sede canónica nunca está sola, siempre hay alguien agarrado a la reja que custodia su coqueta capilla, rezando de forma recogida. Incluso veo algún ramillete de flores de forma aislada ante dicho cancel y no puesto por la propia Hermandad lo que me da más alegría aún. Estas personas que hacen de ejército fiel ante su fortín son lo devotos de verdad, ya que llevan los ojos de esa Virgen clavados en sus entrañas y es quizás la única que escucha sus problemas.

 

Esta Virgen puede no ser la más guapa de Sevilla, no es la que más hermanos tiene, ni la que más nazarenos la acompañan en su salida procesional, no hace estación penitencial en un día de zapatos nuevos, los clarinetes o las trompetas no dan ni una sola nota músico-procesional, ya que ninguna formación musical la acompaña, ni tiene palio que la engrandezca y que la meza al compás de sus bambalinas o bajo un sobrio y clásico palio de cajón, su discurrir por nuestras calles es muy ponderado a pesar de llevar en sus filas muchos niños nazarenos, su barrio no es de los más poblados, ni tiene como Titular en su Hermandad a su Hijo ni muerto, ni vivo, ni resucitado, sus “revirás” son muy aliviadas (algún amigo me dice que su paso derrapa) y su caminar de paso amplio y siempre de frente, en definitiva, las modas no tienen cobijo bajo su manto protector huyendo de lo populachero y aunque no de lo popular, pero a pesar de todo esta Virgen siempre tiene alguien que le reza agarrada a su reja....

 

Esta dolorosa pertenece a una de las grandes antiguas Hermandades de nuestra Ciudad, es una de las Vírgenes más antiguas de nuestra urbe, y pertenece a esa Sevilla profunda la verdadera, la que sabe de lo bueno y de lo malo, aunque tenga la hipocresía algunas veces por castigo, la que conoce no sólo la verdad, sino fundamentalmente de lo que es verdadero y sustancial, la natural, quizás incluso hasta la rancia, la de Romero Murube, la que un día enamoró a Antonio Ordóñez, ...Esta Sevilla sabe que ante esa reja podría estar un nuevo río de las lágrimas de los devotos que se arrodillan ante ella durante los 365 días del año.

 

Su dulzura traspasa la belleza de lo natural, su rostro tiene la resignación de la Madre que ha perdido lo que más puede querer una Madre que no puede ser otra cosa que su Hijo, aunque ella sabe para lo que nació, siendo en todo momento la esclava del Señor, denotando su mirada caída la resignación para la que fue ella creada y más aun sobre el futuro del fruto de su vientre, sabiendo además que ese tesoro de sus entrañas servirá para salvar al mundo de sus pecados...En definitiva, la que sabe, escucha y calla para siempre.

 

Tú a pesar de todo para lo bueno y para lo malo eres la Soledad de Sevilla, aunque paradójicamente nunca estés sola, San Lorenzo Mártir se rinde ante tus pies como se rindieron mis amigos Álvaro, Fernando, Pepe, Ramón y Paco tu sacristán. El negro y blanco de tus túnicas se tornan resurrección cuando cada Sábado Santo chirrían las puertas de tu casa o cuando desde un azulejo Marcelo Spinola, tu servidor, con mirada callada y serena saluda a cada nazareno, bendiciéndolos por su deber cumplido y testimonio de fe mostrado, esperando hasta el próximo azahar en flor para ver de nuevo el milagro que alrededor de esta Virgen se produce en un viejo pero señero barrio sevillano.

 

Las siete letras que tiene tu nombre se enmarcan de oro en tus cofrades y devotos que te llevan, que se fueron y de los que vendrán. Soledad divino tesoro porque tu conoces de lo que te hablo, porque tu y yo sabemos que también un día conocí tu reja y por este motivo esparcí estas humilde líneas...Bendita Soledad y Bendita seas Sevilla por tener una Soledad que nunca esta sola.

 

EL MILAGRO DE LAS GLORIAS DE SEVILLA

Esteban Romera Domínguez.

Boletín de las Cofradías de Sevilla

Mes de Octubree de 2005.

cinguloyesparto@hotmail.com 

 

 

Históricamente las Hermandades sevillanas han pasado momentos de esplendor y otros donde la carestía de recursos era la realidad palpable. Las de carácter letífico no se han escapado de esta lógica aseveración por mi parte, aunque recalcar que durante algunas épocas concretas eran las más pujantes de nuestra Ciudad, podría ser para muchos un descubrimiento, debiendo insistir en esta realidad histórica, afirmando que determinadas advocaciones gloriosas han tenido en Sevilla una devoción importante y significativa, superior a otras Cofradías de otro carácter fundacional. Fue a partir de los Duques de Montpensier en el siglo XIX cuando este cetro empieza a pasar de manos para ser las Cofradías Penitenciales las que poco a poco se situaron en un sitio de privilegio dentro de los diferentes caracteres fundacionales de las diversas corporaciones de nuestra Ciudad.

 

Desde mediados del siglo XIX hasta nuestros días la mayoría de las Hermandades de Gloria de nuestra Ciudad han pasado por momentos realmente penosos llegando a tener una vida diaria muy limitada. Muchas de ellas se han extinguido o se han tenido que fusionar con otras de carácter penitencial, siendo en la mayoría de los casos unas absorciones encubiertas, debido a la situación de debilidad de las corporaciones letíficas. En otras ocasiones, sobre todo ya a partir de mediados del siglo XX,  estas Hermandades ya estaban fusionadas con las Hermandades Sacramentales de las parroquias de turno, y también debido a las penurias de estas corporaciones ya fusionadas, se crearon en estas parroquias una sola Cofradía con los tres caracteres, pero donde la Hermandad penitencial era generalmente la preeminente. Estas últimas se engrandecieron de forma notable y constante desde la época de estos Nobles benefactores sevillanos, la exposición iberoamericana de 1929 o las décadas de los sesenta o setenta del siglo pasado.

 

Por estos motivos, las Hermandades de Gloria de Sevilla que se mantienen en nuestros días de forma independiente o con la unión de la Sacramental de su propia parroquia, son realmente Cofradías con un enorme mérito, ya que su situación económica, en la mayoría de los casos, es de mínimos y con un patrimonio humano bastante limitado si lo comparamos con la inmensa mayoría de las corporaciones de carácter penitencial de nuestra Ciudad. Existen determinadas familias de cofrades en éstas a las que le debemos mucho, ya que por su trabajo continuado y su obcecación de seguir dando culto a estas advocaciones letíficas, no han caído en el abismo absoluto. Aunque en algunos casos esta circunstancia ha ocurrido por desgracia, existiendo en nuestra Ciudad muchas Hermandades de Gloria extinguidas o camino de ello.

 

Nuestras Glorias están muy vinculadas, en general,  a sus parroquias y feligresías, estando mucho más concentrados sus hermanos alrededor de éstas que la inmensa mayoría de las Cofradías penitenciales, que tienen sus hermanos más difuminados por toda nuestra Ciudad o incluso fuera de ella. Excluimos de esta aseveración alguna Hermandad penitencial de barrio. Este binomio Parroquia-Hermandad de Gloria nos debe dar una visión muy real, integral y profunda de los hermanos que sustentan a éstas corporaciones letíficas.

 

También es cierto que desde hace un par de décadas se viene notando un cierto incremento de este tipo de Cofradías y una mejor situación patrimonial tanto en el plano material como en el humano. Se han refundado algunas de ellas que estaban totalmente olvidadas y las que ya existían están más fortalecidas, circunstancia que ha hecho crecer de forma no espectacular pero si con un ritmo sostenido y claramente al alza, aunque quede mucho camino por recorrer en este sentido para llegar a parámetros óptimos.

 

Considero que la labor que hacen este tipo de Hermandades es encomiable y en muchas ocasiones es un “auténtico milagro” simplemente sobrevivir y llegar a final de mes, aunque en muchos casos desarrollan multitud de actividades echándole bastante imaginación tanto a sus, en general, maltrechas economías como a los actos y cultos tanto internos como externos que realizan. Deberían aprender algunas Cofradías penitenciales de esta forma de vivir y sentir.

 

El milagro de las Glorias de Sevilla es un hecho, pero considero que todos deberíamos cuidar a este colectivo de forma conveniente para que no hubiera pasos atrás en este sentido. Me consta que muchos cofrades, entidades y corporaciones tienen conciencia de ello. Debemos pensar que cuando una Hermandad del tipo que sea pasa por problemas o se extingue, con ella todos perdemos algo en el fondo. Las Cofradías de Gloria necesitan de nuestra ayuda y sobre todo intentar comprenderlas tal y como son y no como ocurre con muchos cofrades que intentan que emulen éstas a las corporaciones penitenciales. Este es un craso error. La personalidad letífica no debería perderse nunca y dentro de esta tendencia las diferentes corrientes que coexisten, al igual que ocurre con las penitenciales, ya que éste si que podría ser el principio del fin para esta forma tan maravillosa de sentir y dar testimonio cristiano.

 

No entiendo a esta Ciudad sin ver a la Virgen de Todos los Santos por la calle Feria, la Divina Pastora de las Almas por Vázquez de Leca, Teodosio, Ronda de Capuchinos, San Vicente o la calle Amparo, la Virgen del Rosario por Alfaqueque o por Bustos Tavera o la Virgen del Amparo por la Magdalena. Sevilla no sería Sevilla sin este milagro de las Glorias.      

 

EL SONIDO Y EL ESFUERZO DE LA GLORIA

Esteban Romera Domínguez.

Boletín de las Cofradías de Sevilla

Mes de Septiembre de 2005.

cinguloyesparto@hotmail.com 

EL SONIDO Y EL ESFUERZO DE LA GLORIA

     Estamos en el ocaso del verano y si nos damos una vuelta por la Ciudad nos dará todavía la sensación, en determinadas horas del día, que se para la actividad, dejando casi sin pulso el corazón que preside la Giralda. Esta impresión subjetiva se puede convertir en aletargamiento, dependiendo de los grados centígrados que en un día concreto marque el termómetro de turno. A los escolares les faltan pocos días para que la rutina se adueñe de su devenir diario, los árboles están preparándose para el desmantelamiento de su verde abrigo natural y todos en general esperamos en mayor o menor medida la llegada del otoño, para volver a lo cotidiano, aunque algunos querrían veranos interminables. Como siempre nunca llueve a gusto de todos, o mejor dicho en este caso, nunca hace calor a gusto de todos. Pero en este paseo por Sevilla existe, entre muchas otras, una constante que para algunas personas no pasa desapercibida, sobre todo cuando el sol comienza a esconderse por el Aljarafe y que no es otra que el sonido inconfundible de las cornetas, trompetas, platillos y tambores que resuenan desde los diferentes ensayos difuminados por varias zonas nuestra Ciudad.

     Uno que se cree de los “hartibles” de las Cofradías y que ha participado activamente más de dos décadas en alguna de estas formaciones y que además durante un lustro de mi vida he sido componente de una de estas bandas, de lo cual por cierto me siento muy orgulloso, comprendo el esfuerzo que hay que realizar para llegar a ser el sonido de la Gloria en cualquier procesión. Para mi, lógicamente, es fácil discernir esta afirmación.  Durante estos cinco años he concurrido con mis compañeros de cruzada a más de un millar de esos ensayos maratonianos, teniendo en la actualidad la sensación que nuestra sociedad no ha valorado suficientemente la labor que desarrollan este tipo de colectivos y el bien que realizan y ejercen en nuestros jóvenes.

             La juventud de los componentes de estas bandas es una constante que se repite en la mayoría de ellas, aunque lógicamente existen algunas más maduras que otras, por lo que se convierten en las autenticas “canteras musicales” de nuestra ciudad, realizando además de la faceta musical, una labor social encomiable en la juventud sevillana y aunque todas las bandas en general lo hacen, en este grupo esta labor es mucho más acentuada debido a la corta edad de sus miembros siendo alternativas muy válidas a las famosas botellonas, y a otras actividades de dudoso contenido y motivación.

       Con sus defectos, como los existen en muchos ordenes de nuestra vida, existe un marcado carácter educativo en dichas formaciones musicales, intentando ilusionar con un proyecto concreto como es la música a determinada juventud que puede deambular peligrosamente por nuestras calles, sin una ilusión ni un modelo definido y aquí pueden encontrar algo que por desgracia las administraciones públicas y nuestra sociedad no les ha podido ofrecer adecuadamente.

             Dentro de este tipo de bandas, existen en nuestra Cuidad algunas que interpretan su arte detrás de nuestros pasos de Cristo acompañando a Nuestros Titulares y durante muchos días de nuestra Semana Santa y otras procesiones y actos importantes que se desarrollan durante todo el año. Éstas, generalmente históricas formaciones, tienen un reconocimiento público muy importante, difundiendo nuestra cultura, creando escuela y patria por el resto de nuestra geografía nacional, y en algunos casos, incluso por muchos lugares del mundo. En este grupo algunas tienen formaciones musicales juveniles e incluso escuelas de música propias, lo que les hace asegurarse su futuro. Otras, en cambio, no tienen todavía este nivel musical ni el reconocimiento deseado y son bandas que acompañan generalmente a cruces de guía y que trabajan con la ilusión de algún día no muy lejano demostrar su valía musical en un sitio preminente de nuestro mundo cofrade, esperando pacientes su oportunidad, teniendo que luchar contra la historia y en muchos casos creyéndose con hechuras suficientes para pegar el ansiado“salto” o simplemente subir en el escalafón músico cofrade de nuestro entorno, encontrándose con los mismos problemas que las primeras, pero más acentuados, ya que en general cuentan con menos medios de todo tipo.

              Unas y otras son estandarte fiel de Sevilla, cumpliendo cada una su rol en todo este entramado social y cofrade de nuestro entorno. Muchas de ellas están vinculadas con Hermandades de la Ciudad, algo que está en el haber de nuestras Cofradías, pudiendo ser verdaderos medios para ver la luz de Dios.

                  Cada vez que escuchemos los sones de una banda debemos recordar los valores que entrañan este tipo de colectivos tanto a nivel musical como social y el medio tan eficaz que puede ser para la integración de personas en nuestras Cofradías. Nuestras bandas son un activo muy importante para la Ciudad y no una carga por los problemas vecinales que pueden originar en sus respectivos lugares de ensayo y que la administración debería solucionar convenientemente, pero sobre todo me gustaría que sirviera este artículo como homenaje a los centenares de personas que forman estos colectivos y para que pudiera servir de reflexión a las personas que no se hayan dado cuenta de su importancia, intentando humildemente cambiar su mentalidad para comprender a estos jóvenes músicos. Por eso espero que hoy mismo, cuando caiga de nuevo el sol, escuchemos con cariño el sonido que se refleja en el esfuerzo de la Gloria. 

 

 

 

COFRADIAS Y ECONOMIA

Esteban Romera Domínguez.

Boletín de las Cofradías de Sevilla

Mes de Agosto de 2005.

cinguloyesparto@hotmail.com 

COFRADIAS Y ECONOMIA

     Que nuestras Cofradías trascienden y exportan personalidad fuera de nuestra Ciudad es una afirmación que la mayoría corrobora, pudiéndose confrontar esta teoría en alguna otras poblaciones, donde veremos nuestros modelos procesionales y nuestra forma de sentir reflejados fielmente en otras corporaciones hermanas erigidas lejos de Sevilla, pero que ésta repercuta económicamente en Sevilla es algo que incluso los detractores de esta tradición centenaria deben tener en cuenta. Desgraciadamente, la realidad no es esa, ya que en muchas ocasiones no cuidamos a las Hermandades y su entorno lo que deberíamos, y este hecho puede ser palpable en determinados foros y a muy distintos niveles.

 

 Sólo la celebración de nuestra Semana Santa genera directamente muchos puestos de trabajo, sobre todo en el sector servicios, ya que su impacto directo se cifra en decenas de millones de euros, pero quizás la circunstancia que pasa más desapercibida o por lo menos que se comenta en menor medida en medios de comunicación y en mentideros de Sevilla, es el impacto económico de las Cofradías durante los 365 días del año, y no sólo el que generan las Hermandades Penitenciales, sino también el que cifran las distintas corporaciones de carácter Letífico y Sacramentales.

  No debemos olvidar que durante todo el año las Hermandades además de comportase económicamente como pequeñas empresas, existen casi seiscientas en la provincia de Sevilla, y mantener y cuidar parte de nuestro patrimonio artístico, crean cada vez más empleos y riqueza teniendo la culpa de la creación y potenciación de talleres de todo tipo: tallistas, orfebres, cereros, cordoneros, escultores, bordadores, doradores, carpinteros, restauradores, fundidores, etc, o activan indirectamente otra serie de actividades económicas y empresas, que aunque no cifren todos sus ingresos por las Cofradías, si que cuantifican un porcentaje significativo de éstos. En este capitulo podemos citar a floristas, modistas, empresas audiovisuales, publicistas, comercios textiles, turismo, comercio de instrumentos musicales, medios de comunicación, tiendas especializadas, imprentas, etc, en los que evidentemente repercuten esta “actividad” con claridad aunque sea de forma indirecta.

 Nuestras Hermandades ejercen como auténticos mecenas de muchas actividades anteriormente mencionadas. Sin su existencia, evidentemente, muchos artistas y puestos de trabajo tendrían graves problemas de subsistencia, por lo que estas corporaciones son pieza clave para la continuidad en estas actividades de una serie de personas que desarrollan su trabajo alrededor de nuestras Cofradías. 

  Esta madurez industrial, tanto a nivel cuantitativo como cualitativo, alcanzada por determinados talleres ha hecho plantearse a la administración la creación del “Parque empresarial Arte Sacro”, un polígono industrial cofrade para el que se creó un concurso de ideas, las cuales se expusieron el pasado mes de julio en el Colegio Oficial de Arquitecto de Sevilla, y de las que fue elegido el ante-proyecto denominado por sus creadores “agua de mayo”. Este nuevo espacio empresarial se ubicaría en el la zona de San Jerónimo en un solar de veinte mil metros cuadrados y donde al menos tendrán cabida setenta y cinco talleres. Es esta una medida interesante e impensable hace sólo unos lustros, aunque posiblemente necesaria, ya que nuestro liderazgo en este sector nos hace exportar fuera de nuestra Ciudad no sólo tendencias y singularidad, sino también hace que muchas obras del resto de España se realicen aquí, creando un activo financiero que debemos cuidar adecuadamente para en un futuro no lamentarnos de perder esta posición de privilegio, que por desgracia en pocos ámbitos económicos tiene Sevilla, ya que adolece de un tejido industrial acorde con su nivel demográfico, capitalidad y peso especifico en nuestro País.

  Oportunidades como éstas, nuestra Ciudad no debe dejar pasar. Ya hemos obviado demasiadas, haciendo perder por nuestra desidia colectiva un peso específico a nivel económico, en favor de nuestro entorno geográfico. Debemos ser lo suficientemente inteligentes para comprender que  es un “sector” floreciente y que no necesitamos crearlo, ya que lo tenemos ante nosotros, sólo tenemos que cuidarlo y potenciarlo convenientemente para que el flujo de trabajo alrededor de nuestras Hermandades continúe desarrollándose de forma lógica, siguiendo exportando nuestra personalidad fuera de Sevilla. Esta es una premisa que debemos tener todos los sevillanos incluso a los muy respetables detractores de las Hermandades y de sus celebraciones.

 

  Si no estamos unidos ante estos retos, de nada servirá el trabajo en forma de legado de nuestro mayores representado en innumerables artistas y en el sentir de decenas de generaciones de cofrades que han hecho de esta Tierra de María Santísima la Jerusalén de Occidente, siendo referencia obligada a la hora de expresar el amor a Cristo y a su Bendita Madre, algo de lo que nos deberíamos sentir orgullosos todos y cada uno de los sevillanos.

 

 

EL ARMARIO Y SAN FERNANDO (El Rey)

Esteban Romera Domínguez.

Boletín de las Cofradías de Sevilla

Mes de Julio de 2005.

cinguloyesparto@hotmail.com 

EL ARMARIO Y SAN FERNANDO (El Rey)

          San Fernando aunque no es el patrón de nuestra Ciudad, ya que ese título recae sobre  San Isidoro, es un personaje que esta íntimamente unido a Sevilla. El rey Santo, fue quien la conquistó en el siglo XIII (1248), y es una figura histórica de primer nivel, con sus acciones alabadas por muchos y otras que no lo fueron tanto. La mayoría de los historiadores lo señalan como un personaje clave para entender tanto a Sevilla, como a su época. Evidentemente por muchas razones históricas existe un antes y un después de San Fernando, siendo el que nos involucra de forma definitiva a una forma de vivir y de entender la vida.

           Este rey se encuentra en el escudo de la Ciudad, es titular de algunas Cofradías sevillanas, procesiona en el Corpus Chisti y es este Santo Rey una figura muy arraigada en el corazón de la mayoría de los sevillanos. Por estos y otros motivos su día ha sido fiesta local en nuestra Ciudad durante muchos años, siendo cambiada ésta por el consistorio hispalense actual por el martes de feria. Considero que esta medida fue un doble error, el primero por cambiar el día como no festivo y el segundo por hacerlo por un día de feria sin ningún significado especial, simplemente para poder disfrutar del llamado “lunes de pescaito”, por lo que esta medida me parece doble desliz.

          Ya en tiempos en nuestra Capital, para bochorno y sonrojo de todos, existía como fiesta denominada “el lunes de resaca”, incluso había hasta toros en la Real Maestranza dentro del ciclo abrileño, pudiéndonos definir de forma tan superficial como inmerecidamente a todos los sevillanos a nivel colectivo, por tener un día para descansar de las borracheras que “cogemos” durante unos días de fiesta en nuestra amada Ciudad. La imagen y los comentarios que he escuchado fuera de nuestra Urbe eran simplemente merecidos...Pues bien parece que lo del martes de feria como día de fiesta local tiene desde mi modesto punto de vista una banalidad y simpleza similar a aquel, gracias a Dios, perdido “lunes de resaca” y de tal forma nos debería dar vergüenza a todos por vivir en una ciudad donde se cometen estas atrocidades y además nuestros dirigentes no tienen memoria histórica para seguir cayendo de nuevo en la misma piedra o peor aún ya que si la tuvieran esta memoria y lo hicieran a conciencia (todo apunta a ello) pueden estar atraídos por un laicismo desesperante, llegando a entender determinados hechos y figuras de nuestra historia a su libre albedrío, y esto si que es muy peligroso. El pueblo que no aprende de sus errores por el estudio de la historia, lógicamente esta más propenso a cometer las mismas faltas del pasado. Esta si que es una aseveración que se repite cíclicamente y que no nos damos cuenta por no tener una dimensión histórica de los hechos que acontecen o vemos sólo lo que ocurre a nuestro alrededor a corto y medio plazo, sin pensar o calibrar su trascendencia.

          El que suscribe trabaja en la sevillana plaza nueva y en el trozo que va desde mi casa al trabajo en la mañana de la festividad de San Fernando pensé en el día que era y lo que había cambiado al ser un día laboral .Vi una corona de flores a los pies del monumento que existe en la plaza donde nuestros “amigos los béticos” festejan sus triunfos, y ese detalle me hizo reflexionar sobre lo que había quedado de la celebración de este día para la Ciudad que me vio nacer. Me han comentando que en los actos oficiales celebrados la presencia de autoridades brillaba por su ausencia y que la asistencia de público fue lógicamente lamentable.

         Ahora que está tan de moda salir del armario parece que determinadas personas quieren meter en dicho mueble a un Rey, Santo, que amaba a esta Ciudad y que está presente en el alma de muchos sevillanos. No tenemos desgraciadamente muchos personaje como él. Me imagino qué tipo de celebración se le haría en ciudades de nuestro entorno, pero aquí seguimos siendo los listos de la película y en realidad alguno se debería mirar al espejo para darse cuenta de lo simple y superficial que es y de algunas de las medidas que ampara. Como dije anteriormente de todas formas el tiempo deja a cada uno y a las acciones que adopta en su sitio y espero que no se retire esta fiesta local de honda tradición por mucho tiempo y menos por un martes de post-pescaíto. Me parece simplemente tan increíble como lamentable y superfluo. A lo mejor somos los católicos los que debemos salir del armario para meter dentro para siempre a algunos personajes o personajillos ...pero este es otro tema que quizás deba ser tratado con más profundidad. ¡¡¡  Viva Fernando, Rey y Santo !!!.   

 

 

LOS DE LA "X"

Esteban Romera Domínguez.

Boletín de las Cofradías de Sevilla

Mes de Junio de 2005.

cinguloyesparto@hotmail.com 

Los de la “X”

 

Estamos inmersos en el periodo para la realización de la declaración anual del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF). Este espacio de tiempo comenzó el pasado 1 de mayo y concluye el 30 del presente mes de junio. Dentro de esta declaración anual existe un apartado que voluntariamente nos da la opción, sin perjuicio económico alguno para el contribuyente, de poder elegir si deseamos colaborar con la Iglesia Católica o por el contrario queremos que parte de nuestros impuestos puedan servir para sustentar otros fines y entidades de interés social.

Todos los católicos españoles deberíamos poner la famosa X en el apartado reservado para el sostenimiento económico de la Iglesia Católica, dentro del modelo oficial que distribuye el Ministerio de Hacienda, pero la realidad no es esa ya que existen muchas declaraciones de este tipo que no están cruzadas en la correspondiente casilla, siendo el porcentaje de católicos en nuestro país mucho más elevado que las declaraciones donde se destina parte de nuestros impuestos para colaborar con nuestra Iglesia.

Respetando las decisiones de todos los contribuyentes e incluso de las personas que siendo católicas no hagan este ejercicio de ayuda a la Iglesia Católica por convencimiento propio, aunque en el segundo caso no las entienda y no comparta su actuación en este sentido, muchas veces por olvido, por estar mal aconsejados, por realizarnos nuestra declaración otra persona que no nos pregunta por este tema menor u otras por no estar informados lo suficientemente, podemos caer sin quererlo en el hecho de no estar nuestra declaración de la renta de las personas físicas marcada convenientemente para los intereses económicos de nuestra Madre Iglesia, y esto si que nos puede traer problemas significativos, ya que estos números son usados en muchos casos de forma aleatoria por colectivos y grupos de presión contrarios a nuestros intereses que nos tachan de forma colectiva como poco solidarios hasta con nosotros mismos o peor aún estas cifras se usan en nuestra contra como una evidencia negativa de la implicación de los católicos en España. Recordemos que existen determinados estamentos en nuestra sociedad que nunca nos regalarán nada.

Esta estadística financiera podría ser para muchos, incluso católicos, algo banal pero con el dinero que el estado aporta de forma directa o indirecta se contribuye al sostenimiento de la Iglesia y este es un signo claro o al menos debería ser de compromiso colectivo. Nuestra Iglesia esta al servicio de la sociedad y para ello debe dotarse de medios económicos que ayuden a la financiación de proyectos de todo tipo.

Sabiendo de la importancia de esta temática la Conferencia Episcopal española realiza todos los años una campaña de sensibilización sobre esta asignación tributaria. Este año se denomina genéricamente Dos mil años haciendo el bien, intentando trasmitir a los católicos españoles y a la opinión pública en general sobre esta materia, pero quizás no sea suficiente para llegar a motivar a todos.

Nuestras Hermandades de forma colectiva y los cofrades que formamos parte de ellas a nivel individual debemos tener conciencia de la problemática que conlleva la financiación de la Iglesia como parte de ella, ya que este debe ser un compromiso de todos y cada uno de los católicos. Esta campaña del IRPF puede ser, de manera fácil y sin un esfuerzo complicado, una forma de compromiso individual con nuestra Iglesia y con el mantenimiento de ella y su financiación económica. Por este motivo es muy importante que cada uno de nosotros hagamos nuestra campaña particular y de forma colectiva, en reuniones, cabildo y misas de Hermandad, analicemos este tema que es trascendente para la continuidad de nuestra Iglesia como la conocemos en la actualidad. Todos los cofrades deberíamos ser señalados como los de la X, haciendo alusión a la marca que debemos poner en nuestras correspondientes declaraciones de la renta de las personas físicas, de esta forma daremos testimonio de compromiso cristiano y pondremos nuestro pequeño granito de arena para cumplir los fines propios de nuestra Madre Iglesia.  

 

MIRANDO AL CIELO

Esteban Romera Domínguez.

Boletín de las Cofradías de Sevilla

Mes de Mayo de 2005.

cinguloyesparto@hotmail.com 

 

LOS CANIS

  Durante los últimos años se vienen produciendo una serie de desagradables incidentes en algunas zonas de la Ciudad durante la celebración de nuestra Semana Santa. Esta serie de hechos son producidos por grupos de jóvenes incontrolados que no respetan la celebración, teniendo conductas despreciables con los cortejos procesionales que tienen ante sí. Estos sucesos, normalmente, se producen al amparo de la oscuridad de la noche, aprovechándose incluso de las directrices marcadas por las distintas Hermandades, al apagar determinado alumbrado público, para crear un mejor ambiente de recogimiento al presenciar las distintas Cofradías y centrándose fundamentalmente en las que cierran las respectivas jornadas de nuestra Semana Mayor y en la Madrugada del Viernes Santo.

 

   Para estos jóvenes la Semana Santa es sólo algo más y una excusa para pasarlo bien a su manera, evidentemente sin respetar a los demás o incluso si hablas con ellos piensan y te contestan que son los demás (las Cofradías y lo que les rodea) los que no respetan su forma de vida y diversión. La nocturnidad, el alcohol de botellonas interminables, las drogas, unidos con el anonimato cobarde de la colectividad y una agresividad desmesurada, hacen un peligroso y perfecto cóctel que da como resultado hechos que cada vez toman un cariz más peligroso y que cada año va creciendo de forma preocupante, pero que se van haciendo tan cotidianos que quizás por ello no le damos la importancia que se merece. Existiendo, además intereses económicos alrededor de estos grupos de jóvenes, debido a que estos vicios generan mucho dinero. Espero equivocarme pero cualquier día vamos a tener una desgracia de primer nivel, y entonces será cuando nos lamentaremos profundamente.

 

   En la pasada Semana Santa la inestabilidad meteorológica nos privó, por desgracia, de ver a muchas de nuestras Cofradías. Por este motivo no pudimos ver la reacción de estos grupos de jóvenes alrededor de Hermandades que cierran algunas jornadas de nuestra Semana Mayor, siendo el año anterior vergonzosa la dinámica que llegaron a tener determinados ambientes alrededor de estas corporaciones. Este año los problemas más importantes afectaron fundamentalmente a las Cofradía de la Madrugada del Viernes Santo, así las últimas tres Cofradías de esta jornada tuvieron que estar detenidas por la rotura de botellas en la calle Castelar antes de pasar la Cofradía del Calvario, donde muchos de sus nazarenos van descalzos, y evidentemente con esos cristales esparcidos cruzar era algo temerario, o en la Hermandad de la Esperanza de Triana al discurrir por el Puente de Isabel II donde además de insultos, mofas y otras circunstancias sobre la comitiva incluso agredieron a algún nazareno, hubo detenidos y un nazareno con lesiones.

 

  Existen cofrades de reconocido prestigio que opinan que es una agresión organizada y en toda regla a las Hermandades, siendo algo similar, aunque a otro nivel,  a lo ocurrido en la desgraciada madrugada del año 2000. Otros, en cambio, no son de la misma opinión ya que creen que son hechos aislados. Lo cierto es que este ambiente hace daño a las Cofradía y es una situación que no debería pasar desapercibida por todos los que amamos a las Hermandades de nuestra Ciudad. Jóvenes incontrolados han existido durante los últimos lustros aunque les denomináramos de otra forma y ahora se les llama “canis” pero éstos tienen impregnados los defectos de nuestra sociedad donde la agresividad prima, no guardando respeto por casi nada.

 

  Considero que por desgracia no es algo aislado y tampoco es un acoso organizado contra nuestras Hermandades, ya que estos grupos de jóvenes campan por Sevilla como los amos y señores de la noche cada día de los doce meses del año, incluyendo por supuesto las jornadas en las que se celebra nuestra Semana Mayor, por lo que veo difícilmente solucionable este problema a corto y medio plazo, al contrario de lo que ocurrió con los hechos acaecidos en el madrugada del Viernes Santo de 2000, que no han vuelto a producirse. Por este motivo son mucho más peligrosos los actuales que aquellas “carreritas” que se gestaron bajo otro prisma y fin. Es raro el día que no nos desayunamos la triste noticia de la agresión por parte de los “canis” a otros jóvenes sin estas tendencias y sin mediar un argumento lógico o como están reventando las noches de la Feria de Abril. Es hacer daño por hacer daño y este si que es un grave problema de parte de la juventud actual que se refleja en nuestra Ciudad los 365 días del año y al que tampoco ayuda la legislación actual. 

 

  En definitiva, no es que hayan llegado en los últimos años los “canis” al entorno de las salidas procesionales y Cofradías sino que llevan instalados ese tiempo en nuestra sociedad y eso si que es un inconveniente muy complicado de resolver,  porque solventar los problemas de parte de la juventud actual sólo pasa por una formación y educación adecuadas para impregnar de una serie de valores a los jóvenes y estos parámetros están en este entorno de juventud en un segundo plano o ni existe y así nos luce el pelo. Las medidas restrictivas a nivel policial y los dispositivos de todo tipo en nuestra celebraciones multitudinarias son necesarias pero sólo son simples paños calientes para el fondo del problema, por este motivo intuyo más dificultades en el futuro con parte de nuestra juventud, a los que ahora denominamos “canis”. Espero equivocarme por el bien de todos.   

 

 

 

MIRANDO AL CIELO

Esteban Romera Domínguez.

Boletín de las Cofradías de Sevilla

Mes de Abril de 2005.

cinguloyesparto@hotmail.com 

 

Mirando al cielo

 

Llevamos las últimas cuatro Semanas Santas que ha llovido en algún día de la semana, lo que ha motivado incertidumbre, no han salido algunas de nuestras Cofradías y también en ciertas corporaciones se ha producido determinados problemas tanto durante la Estación de Penitencia como posteriormente en el seno de nuestras Hermandades por las decisiones tomadas por nuestras Juntas de Gobierno respecto a este tema.

Evidentemente la pasada Semana Santa fue agridulce debido a las adversas condiciones meteorológicas que se produjeron en nuestra Ciudad y que llevaron a muchas Juntas de Gobierno de nuestras Cofradías a tener que tomar la decisión nunca fácil de suspender , el culto externo por antonomasia, es decir su salida procesional penitencial a la S.I.C. Esta incertidumbre que rodeó la pasada Semana Mayor a nivel de previsiones nos dejó, al menos a mi me ocurrió, una sensación de tener un pellizco permanente en el estómago por las previsiones meteorológicas que tendríamos cada día de la Semana Mayor, cada mañana, tarde o noche o incluso cada hora o media hora....

He escuchado a determinadas personas, y no son meteorólogos, hablando con tal naturalidad de porcentajes de lluvia, colas y divisiones de frentes, anticiclones y borrascas, isobaras o distintos tipos de intervalos que me he quedado perplejo. Además difícilmente no me encontrado con alguien de nuestro mundillo (por suerte conozco a muchos de vosotros), que no me hayan hablado de algunas  páginas web meteorológicas de todo tipo, nacionalidad, modelo y dimensión, cada uno con los que hablaba tenía la mejor y definitiva, por lo que me decían incluso alguno hasta la hora en punto que comenzaba a llover y cuando dejaba de hacerlo. Esta circunstancia unida con los partes meteorológicos proporcionados por los diferentes medios de comunicación: televisión, radio, internet o prensa escrita que en algún caso diferían o al menos no coincidían al cien por cien unos con otros haciéndonos tener varios puntos de vista sobre lo que iba a ocurrir, viendo algunos de nosotros, dependiendo la fuente informativa y de la ilusión con la que nos levantemos ese día, la botella la mitad llena o la mitad vacía, para ver la misma botella. 

Algunos cofrades, los más osados, planteaban con la información que le llegaba hasta itinerarios alternativos o donde se pueden resguardar las diferentes Cofradías de nuestra Semana Santa en esta hora u otra, debido a los problemas derivados de las adversas condiciones meteorológicas, y de cuando empezaba a llover.

En definitiva, esta sobredimensión de información en manos de personas que no sabemos nada de esta ciencia nos convierte en potenciales equivocados, es una circunstancia similar, salvando las distancias, a cuando no automedicamos queriendo saber más que el médico de turno. Pero lo que es peor es que con esta realidad podemos incurrir no sólo en estar equivocado nosotros sino que sin querer podemos errar a la gente que nos rodea convirtiendo todo esta temática y problemática en un autentico caos tomando de forma ligera las decisiones de determinadas Juntas de Gobierno, criticando las dos posturas tanto la de salir como también la de no hacerlo, sobre todo cuando ya sabemos lo que ha ocurrido, que postura tan fácil...  

Las Juntas de Gobierno son las primeras y me consta que hubieran abierto las puertas de los diferentes Templos, para que salieran sus diferentes Hermandades, pero ellos tienen la responsabilidad y deben decidir sobre estas cuestiones comprometidas y que influyen en las Cofradías de forma global, como nunca se equivocan es no saliendo a la mínima duda pero ¿Cuál es la información que deben manejar? Hace décadas sólo existían llamadas telefónicas a las provincias de Huelva, Cádiz o incluso al Algarve de la vecina Portugal (alguna corporación lo ha hecho este año y le ha salido bien), pero ahora manejamos todo lo que esta en nuestras manos, pero incluso con la misma información ante nosotros existen Cofradías que deciden una cosa y otras la contraria y aunque cada uno hace en su casa lo que considera oportuno, no todos los cofrades entienden esta circunstancia.

Me ha dado mucha alegría cuando alguna Hermandad no ha salido y  la respuesta mayoritaria de la casi totalidad de los hermanos ha sido la de aplaudir la decisión tomada, esta cohesión nos hace madurar colectivamente ante circunstancias adversas y creo que es la postura que debemos tomar, al igual que si nuestros responsables deciden hacer la Estación de Penitencia y nos llueve o tenemos algún percance debemos estar al lado de ellos, ya que es dificilísimo tomar una u otra decisión. No deberíamos ser derrotistas en este tema algo de lo que algunos se aprovechan de forma despreciable, sobre todo cuando hacen juicios a posteriori. Todo debe ser más natural y no deberíamos ser frustrados meteorólogos por una semana al año porque de esta forma nos irá casi siempre mal, al igual que nos ocurre cuando nos automedicamos creyéndonos médicos ya que la mayoría no somos ni una cosa ni otra. Así que nos toca o nos debe tocar seguir mirando al cielo.    

 

 

LO PREVISIBLE

Esteban Romera Domínguez.

Boletín de las Cofradías de Sevilla

Mes de Marzo de 2005.

cinguloyesparto@hotmail.com 

 

      Obviando todos los significados que atesora nuestra Semana Santa excepto lo puramente estético de la celebración o sea, centrándonos en lo meramente folclórico,  contemplo año tras año en nuestras Cofradías determinadas reiteraciones de muchos de los aspectos que influyen en lo externo de la festividad, como pueden ser la música, el andar de nuestros pasos, la ornamentación floral, la distribución de la cera, la conjunción en la dualidad música-cuadrilla de costaleros, la forma de vestir a nuestros titulares, las mismas composiciones musicales en determinados lugares, etc.

     Estas reiteraciones pueden hacernos daño corporativamente muchas veces sin darnos cuenta ya que por ser tan cotidianas e inherentes a la fiesta en sí pasan la mayoría de las veces muy desapercibidas sobre todo para el gran público. Pero la realidad es que en muchos casos (no ocurre siempre gracias a Dios), las mismas situaciones año tras año hacen que las Cofradías sean demasiado previsibles y así por ejemplo vamos a ver esta u otra Hermandad en aquella esquina o lugar determinado porque allí le tocan esta marcha procesional y el andar de los pasos es de esta manera concreta o vamos a ver esta Cofradía ya que sus flores o su cera son de esta forma específica... aunque también no deja de ser cierto que muchas de estas posturas singulares aunque sean repetitivas han consolidado la personalidad de cada Cofradía siendo en cierto modo Cofradías cerradas estéticamente, por el maravilloso nivel externo alcanzado.

    Tenemos pues en el mismo marco o escenario posturas previsibles lindando con la personalidad de cada Hermandad, aunque considero que sería importante poder diferenciarlas, ya que si no perderíamos un elemento que nunca debería faltar en esta efímera explosión de los sentimientos que es sin lugar a dudas la espontaneidad de la fiesta. Creo que las cosas deben ser más naturales y no preparar un guión que encorsete el arte popular penitencial de vivir y expresar la Pasión, Muerte y la Resurrección que es una de las bases fundamentales de nuestra Semana Mayor, y creo que de su éxito.   

    Como es lógico pensar las Cofradías preparan todo de forma encomiable, cada una dentro de sus posibilidades y siguiendo sus propias directrices  para que no falte ningún detalle en los desfiles procesionales correspondientes y esto además de ser algo que engrandece la celebración en sí, es por encima de todo muy necesario ya que la dimensión o mejor dicho la sobredimensión que ha tomado nuestra Semana Santa hace que no se deje nada a la improvisación. De esta forma la intendencia y preparación en los templos y posteriormente en las calles de Sevilla correspondientes y las estructuras tanto humanas como materiales que acompañan y rodean a las Cofradías se hacen  necesarias cambiando de forma drástica todo lo que rodea a las Hermandades en la calle y así toman cada vez más fuerza temas como la seguridad, la información inmediata mediante dispositivos técnicos, los auxiliares de todo tipo, los materiales necesarios para una desagradable eventualidad, vallas, etc

    El problema surge cuando estos preparativos previos externos se trasladan a la estética del propio cortejo procesional y a los colectivos que lo forman como costaleros, bandas, nazarenos, etc., y así en su afán de controlar, existen determinadas Cofradías que preparan tan concienzudamente su discurrir por las calles y plazas de nuestra ciudad que para los lugares más emblemáticos llámese Campana, saludos a otras corporaciones, entradas, salidas u otros lugares singulares de cada Hermandad se realizan incluso reuniones más o menos formales con sus capataces, directores de bandas, algunos costaleros que mandan debajo, el fiscal de paso y hasta el Diputado Mayor de Gobierno de turno para verificar y organizar lo que ocurrirá posteriormente en toda la salida procesional pero incidiendo en estos lugares. Todo lo que sea preparar para que no falte ningún detalle nos debe parecer siempre correcto pero hasta cierto punto, porque si traspasamos determinados niveles de predisposición, sofisticación y ejecución a priori, podemos caer irremediablemente en lo antinatural perdiendo otros aspectos que son igual o más importantes que los que se llega a conseguir con esta nueva corriente fiscalizadora.

    Un ejemplo claro que verifique lo expuesto por mi parte ocurre en muchos de los ensayos de costaleros cuaresmales incorporando en las parihuelas de ensayos elementos de audio para ensayar las composiciones, y así cuando vemos un paso determinado con una marcha procesional concreta la reacción de la cuadrilla de turno es siempre la misma algo que he corroborado de forma personal con posterioridad en Semana Santa y que evidentemente hace perder espontaneidad a la celebración haciendo lo normal y lógico en antinatural y previsible. El problema es que esta muestra no es un hecho esporádico, ya que se da en otros ordenes y en la mayoría de las Cofradías aunque no en todas con el mismo grado de implicación y virulencia. Hay veces que merece la pena improvisar en determinados aspectos estéticos de la celebración, aunque alguna vez nos equivoquemos, y ser menos previsibles.

 

LA COLUMNA VERTEBRAL

Esteban Romera Domínguez.

Boletín de las Cofradías de Sevilla

Mes de febrero de 2005.

cinguloyesparto@hotmail.com 

 

            Todos y cada uno de los cargos de nuestras respectivas jerarquías cofrades, es decir las Juntas de Gobierno de las distintas Hermandades, son o al menos deben ser necesarios; otra cosa es la forma y dedicación que tengan las personas que los ocupan y así pueden dignificarlos o por el contrario su mandato pueda ser reprochable por los demás miembros de las corporaciones correspondientes. Pero no es menos cierto que existen determinados cargos que a priori son la columna vertebral de cada Junta de Gobierno, sea cual sea el tipo y dimensión de la Corporación de la que estemos hablando.

 

            En este segundo Grupo es evidente que además del cargo de Hermano Mayor, que es el responsable absoluto de la Hermandad y de su desarrollo ordinario, podemos situar a los Secretarios, Mayordomos y Priostes. De tal forma cuando una persona opta a ser Hermano Mayor de una Cofradía es indudable que debe pensar para todos los puestos de su posible Junta de Gobierno en personas de capacidad de trabajo, con un perfil determinado y de entrega a los demás, pero tiene que tener en esta triada de cargos anteriormente citados a una serie de hermanos con una especial sensibilidad, experiencia y confianza, ya que son o al menos deben ser como concepto el sustento de las diferentes Jerarquías cofrades para el buen desarrollo ordinario de las Cofradías.

 

           Estos tres cargos tienen una serie de diferencias claras entre si, evidentemente debido a las finalidades propias inherentes a cada puesto y que están recogidas en las correspondientes Reglas de cada corporación, pero a su vez pueden tener objetivos  coincidentes, los cuales no deberían  ser olvidados nunca, aunque muchas veces pueden pasar desapercibidos. En esta serie de metas podemos citar el esmerado servicio al hermano, ya que en muchos casos son el nexo de unión entre el hermano de a pie y la Hermandad de forma corporativa y no olvidarnos fundamentalmente que unas buenas Priostías, Secretarías y Mayordomías pueden hacer de un “gran imán” de nuevos cofrades para nuestras Hermandades o a los que ya lo son les puede integrar mucho más en las diferentes estructuras de las distintas Cofradías. En definitiva, les pueden servir tanto a un grupo como al otro para saber comprenderlas interiormente mucho mejor, por lo que deben tener siempre un carácter aperturista que servirá para enriquecer a las propias Hermandades.

 

           Quizás un gran número de los que están leyendo estas líneas seguramente han podido integrarse e interrelacionarse con sus iguales, en las diferentes Hermandades por esta triple vía, en algún momento de nuestra vida. Siendo tal vez la forma  históricamente más tradicional y racional de integración individual en nuestras corporaciones, aunque últimamente ha podido pasar a un segundo plano cuantitativo en determinadas Cofradías por la irrupción en éstas de otros colectivos como coros o corales, bandas, costaleros, acólitos, etc., sobre todo a partir de la década de los setenta del siglo pasado. Aunque estos dos medios de interrelación pueden ser claramente complementarios y no excluyentes.

 

            De los Priostes podemos pensar que tienen suerte por estar tan cercanos a nuestros amantísimos titulares, por tener en sus manos enseres de mucho valor artístico y sentimental, por poder tomar decisiones sobre la estética de nuestras corporaciones etc, los Mayordomos son posiblemente el puesto por donde se cuecen la mayoría de las decisiones importantes siendo posiblemente el cargo ejecutivo por excelencia de los oficiales de Junta de Gobierno y los Secretarios, son quizás los que realizan una labor más callada y posiblemente menos valorada pero no por ello menos importante, son los notarios de la vida diaria de la corporación y por ellos pasan los documentos y las relaciones con otras entidades y personas. Todas estas características realmente son ciertas de los tres cargos en cuestión y pueden ser motivo de una atracción o envidia sana por el resto de los hermanos, pero creo que no valoramos y damos cuenta lo suficiente de la labor que deben desarrollar estos puestos aludidos durante los 365 días del año, no sólo en las fechas cuaresmales cuando el olor a incienso y azahar hace que nuestras Hermandades tengan más afluencia de personas con ganas de ayudar, pero es durante todo el año cuando nuestra corporación necesita de éstos para desarrollar una labor ardua y constante pero realmente necesaria para cumplir las finalidades propias de nuestras corporaciones.

 

            En estos días, preámbulo de la cuaresma, evidentemente la cercanía de la Semana Santa y de muchos actos y cultos aceleran el pulso de nuestras Hermandades de Penitencia. Por este motivo es lógico este aumento de la actividad afectando a la mayoría de los estamentos y cargos pero incrementando la carga de responsabilidades de la columna vertebral de nuestras Juntas de Gobierno como son, además del Hermano Mayor, los Mayordomos, Secretarios y Priostes de nuestras corporaciones por lo que hoy he esparcido estas palabras en honor a ellos y de su ardua responsabilidad durante todos y cada unos de los doce meses del año.

 

 

Correo Electronico: elnazareno@elnazareno.info

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