EL NAZARENO
E l   A t r i l

"Una corona de llanto"

 

Recuerdo los rostros desilusionados de los hermanos del Valle hace mas de una década, cuando en la Catedral no pudo verse coronada la imagen impresionante de la Virgen que mas llora, frustrandose asi la esperanza de muchos que pensaban que era de justicia dar ese reconocimiento a una imagen que levanta suspiros cada Jueves Santo.


Recuerdo que se penso que pronto llegaria el momento, que solo seria un pequeño paréntesis...pero la alegría tomo el camino de la Calzada, primero, y mas tarde el de Triana, en ambos casos con suficiente justificación, pero que dejaban un gran vacío en los muros de la Anunciación, donde proseguia el llanto eterno de la Virgen del Valle.

Recuerdo  haber escuchado a pregoneros coronar de piropos a la Virgen que no era coronada con el paso de los años. Desde el Teatro del Lope de Vega y de la Maestranza, la alabanza y el cariño a una imagen y a una hermandad se desgranaba en mas de una ocasión, en reivindicación pública de un deseo de tantos cofrades.

Y, cuando ya no se esperaba que nada ocurriera,  cuando ya se creia que el sueño de los justos se habia apoderado de la proclama canonica a la Dolorosa del Llanto, ocurrió un día de Septiembre: se hizo justicia, tarde, pero se hizo reconocimiento, a deshora , pero se decide, POR FIN, coronar a la Virgen del Valle.

Ahora se hablará del momento, de la oportunidad, de porqué no fue antes y ha sido cuando ha sido. También se hablara de si posar o no una nueva joya sobre las sienes de quien no la necesita, pero para quien todo es y sera poco...

Cuestiones estas que, con ser importantes, no son nada comparadas con el hecho de que, el año que viene, Sevilla se congregara en torno a una Madre a la que quiere y admira y a una cofradia que es paradigma de siglos y de muchas cosas en la Semana Santa de Sevilla. En la Corona que el Arzobispo le imponga a la Virgen del Valle iremos todos junto a sus lágrimas. Es muy tarde, pero se ha hecho justicia.

Ricardo J. Calvo Leon. 29/09/2001