EL NAZARENO
E l A t r i l
"No somos perfectos, pero somos Iglesia"
| En estos últimos días
los medios de comunicación de ámbito nacional se han visto plagados de variadas
críticas a la Iglesia debidas a una serie de polémicas donde ésta se ha visto
implicada. Sevilla es diferente, eso lo sabemos todos los que la conocemos y queremos, y
por tanto ella tiene una polémica particular protagonizada por reglas devueltas,
recursos, intentos de diálogo y en el último capítulo por las declaraciones de un
canónigo que ve a las Hermandades aisladas de la Iglesia y encuentra cierto
anticlericalismo en sus miembros. Una aprendió muy bien en sus clases de Religión del colegio que Iglesia somos todos, que la formamos todos los cristianos católicos y que puesto que nosotros somos imperfectos la Iglesia también lo es. El Señor nos hizo así, y a mí me ha gustado siempre pensar que Él, siempre Padre bueno, nos perdona cuando metemos la pata, y prefiere acordarse de aquella vez que hicimos las cosas bien o con nuestra mejor voluntad. Las Hermandades también están formadas por cristianos católicos (no se puede negar la cristiandad de unas personas que forman parte de unas instituciones cuyo principal fin es rendir culto al Señor y a su bendita Madre que también es la nuestra) y estos hermanos, estos cofrades, también son imperfectos y a veces meten la pata, pero la mayor parte de las veces hacen las cosas bien, con su mejor voluntad y son innegables las cosas maravillosas que consiguen nuestras Hermandades: cultos abarrotados, templos abiertos y en buen estado, obras asistenciales y mucha, mucha gente que se siente cerca de Dios gracias a sus titulares. Sí, a lo mejor somos muy primarios, nuestros conocimientos en Teología dejan mucho que desear, pero somos muchos a los que nos resulta más fácil hablarle al Señor cuando vemos la dulzura de la cara del Señor de Pasión, o el sufrimiento del Cachorro muriendo por nosotros, o la resignación del Señor del Silencio despreciado... Quizás no sea teológicamente correcto el que se nos quiten nuestras penas cuando estamos delante de la que reparte Esperanza en San Gil, o que nos sintamos protegidos por nuestra Madre viendo la carita de la Estrella, pero es una realidad que a muchos nos sucede esto, aún sabiendo que nos encontramos ante imágenes de la que verdaderamente es grande y está ahí arriba velando siempre por nosotros ¿Y es malo que sea así?¿Tan malo es que nos acerquemos así al Señor y a su Madre? ¿Tan alienados estamos por lo estético? Por suerte las Cofradías no son instituciones cerradas a cal y canto, gracias a Dios todo bautizado puede pertenecer a una Hermandad, y por tanto hay muchos hermanos y en las hermandades hay de todo, como en la viña del Señor, nunca mejor dicho. Por supuesto que algunos hermanos sólo se acuerdan de que lo son el día de la estación de penitencia, por supuesto que los hay que se ensucian en peleas estúpidas por defender a "su" Virgen, por supuesto que los hay que no ven más que mantos, incienso, marchas y olvidan lo que de verdad importa. Esto es así, somos imperfectos, sería mentira si lo negáramos. Es verdad que algunas Hermandades no acaban de estar de acuerdo con ciertas decisiones obispales, y así lo han hecho saber siguiendo los caminos que el Derecho de la Iglesia marca para hacerlo. Puede que se equivoquen, pero queremos creer que lo hacen con buena voluntad, porque opinan que es lo mejor para sus corporaciones. Las Hermandades son imperfectas, pero forman parte de una Iglesia que también es imperfecta. Si todo aquel que duda, que no comparte las opiniones puntuales de algún obispo, que comete errores, no puede pertenecer a la Iglesia, iban a quedar muy poquitos, ¿quedaría alguien? Rosa. 10 de Septiembre de 2001 |