EL NAZARENO
E l A t r i l
| Cuando escribo esto aun
desconozco la fecha en que la Hermandad, mi hermandad de Santa Marta, va a volver a sentir
la emocion de hallarse entre los muros de su parroquia de San Andres. Pero, sea cuando
sea, parece que a primeros de Diciembre, ya parece cierto el retorno. Se cierra asi una de
las heridas abiertas mas dolorosas de nuestra Semana Santa. Por desgracia ni es el primer
caso, ni sera el ultimo. Pero, once aņos!. Once Semanas Santas,desde aquel lluvioso Lunes
Santo de 1990, sin taņir la campana de San Andres en Lunes Santo. Cuantos no conocemos lo
que es salir de nazareno desde San Andres, aunque desde aqui vaya una vez mas la gratitud
para siempre a la Hermandad de la Lanzada por dar a Santa Marta una nueva casa. Cuantas
celebraciones no han podido tener lugar, bautismos, comuniones, bodas que han tenido que
buscar otro templo, sin comprender como pasaba el tiempo y seguia cerrada su parroquia.
Todo parece que toca a su fin. Pero duele ver que en una tierra donde cada templo es una
joya, se deje pasar el tiempo de esta manera. Ay! si en Estados Unidos tuvieran solo una
parte de lo que tenemos aqui. ŋFalta solo dinero, o falta iniciativa o compromiso?. Lo
cierto es que han sido once aņos de dolor en una Hermandad de tiene nada mas, y nada
menos, que cincuenta aņos de Historia. Desde aqui el recuerdo a quienes no han
desfallecido en el intento de volver a San Andres, y a quienes no han podido ver su
templo de nuevo abierto. Y el deseo de que no se repitan los hechos, por que se van
pareciendo, en otros casos como por ejemplo San Vicente. El Nazareno, 11 de Octubre de 2000 |