EL NAZARENO
E l A t r i l
Una Cuaresma movidita
Nuestra querida Sevilla se esta acostumbrando a vivir unas visperas Cuaresmales que se asemejan mas a una campaña electoral que a una gozosa espera de los días mejores. Si quedo atras una discusión juridico cofrade sobre el caracter público o privado de nuestras Hermandades, y que a pesar de las resoluciones ecelsiasticas creo que no ha sido resuelto, este año nos ha tocado debatir hasta el hartazgo la "cuestion macarena", que es otra forma de discutir sobre si las mujeres, nuestras hermanas cofrades, tienen o no derecho a vestir la túnica de su hermandad. Todo se ha disparado porque una corporacion que marca en su hacer, como es la Macarena, dijo "sí" (curiosamente, aquel supercabildo tuvo otras importantes decisiones que han pasado mas o menos desapercibidas) dejando paso a las hermanas nazarenas en la Madrugada. Pero en pocos dias, lo que se presumia un aluvion de imitaciones fue cercenado por el "no" rotundo de la Hermandad de San Isidoro. Y yo quisiera ir por partes: Primero: mi humilde opinion rechaza que siga impidiendose a una hermana, por ser mujer, el poder vestir una tunica, prenda que es emocion, memoria, historia y alegria de todos los que nos llamamos cofrades. Ampararse en la tradición para defenderlo, en los tiempos que vivimos, es poco menos que un sinsentido, pues la tradición es la Semana Santa misma. Quiero imaginar la felicidad que sentira un hermano voto "NO" cuando viste su tunica, en un momento intensisimo, y que es consciente de que una hermana no puede estar sintiendo lo mismo porque él y otros como él le niegan la posibilidad siquiera de elegir si acompaña o no a sus titulares. Segundo: Las autoridades eclesiasticas y los representantes de las hermandades se enzarzan en un toma y daca en el que nadie es claro, empleando los medios de comunicación para hablar y luego, cuando se reunen, surge una epidemia de afonia y nadie dice nada. Monseñor, ¿que trabajito costaba haber incluido una linea y media mas en las normas diocesanas y acabar con este jaleo? ¿Porque dejo un vacio legal en las mismas, y ahora, cuando los cabildos actuan como les esta perimitido, se echan sus decisiones abajo, acabando con su soberanía?. Sres. Hermanos mayores ¿porque no se han mojado y han pedido a Palacio un poquito de claridad y rotundidad? Y me temo que lo peor es que, una vez pasada la Semana Santa, habra otros maginificos once meses para no hacer nada, y asi tener la ocasion de llenar la Cuaresma de 2002 de debates esteriles. Que asi no sea. El Nazareno 22 de Abril de 2001 |