EL NAZARENO
E l A t r i l
"Condenar una Web"
Parece ser que Internet está dejando de ser un terreno fértil de libertad, desde el momento en que los de siempre se han dado cuenta que electrónicamente también se puede figurar, y llegar muy lejos, motivo por el cual es conveniente que nadie pise el terreno abonado para ellos, para los de siempre. No hace falta siquiera insinuar la universalidad de la Macarena, como imagen preciosa de María, y como Hermandad que marca estilo. Hay tantos hermanos repartidos por esos mundos de Dios, que para ellos es una inmensa alegría sentarse ante la pantalla de un ordenador y poder leer algo, ver alguna imagen, símbolos que les evoquen su devoción y su tradición. Proporcionar esa sencilla alegría es, bajo mi punto de vista, labor obligada de una hermandad, como manera de acercarse al hermano y al devoto, y también al que nada cree porque se le pone una puerta de entrada a la Verdad. Sin embargo, la Hermandad de la Macarena no se preocupó de crear una sencilla página en Internet. Tal vez muchos creían que era una nueva moda de gente moderna. Curiosamente, ningún cofrade sevillano, ningún macareno puso tampoco a tan señera hermandad en la Red. Pero he aquí que, desde una provincia cercana, Huelva, un hermano, enamorado como todos de su Madre Macarena se puso manos a la obra. Dedicó tiempo, horas, dejo de emplear tiempo libre en otros quehaceres, gasto, como dice Julio, dioptrías frente a su pantalla, y como resultado nació una pagina no oficial dedicada a una Hermandad universal, la Macarena. Esta web esta mas que bien diseñada, se sale del tono monocorde que invade las webs oficiales clónicas, y sobre todo, rezuma cariño y amor a la hermandad, a Sevilla y a la Semana Santa. Muchos nos felicitamos por ello, porque por fin se pasaba bajo el Arco a través de la Red, porque esta se llenaba de plumas, de manto de malla, de esmeraldas, de sentencia y de esperanza. Y cobraba más mérito al provenir de un hermano que no reside en Sevilla, que no todos los días puede atravesar la cancela de San Gil a decirle un piropo a su Madre. Pero parece que ni pequeñas alegrías conceden los de siempre. Ayer recibo un correo lleno de dolor y de desengaño. Este hermano, webmaster de la pagina no oficial de la Macarena, ha recibido la petición por parte de la Hermandad de que retire de inmediato la página. Si, en efecto, su Hermandad no solo no le reconoce nada, y me consta que no se quería reconocimiento alguno, aunque sea de ley, sino que encima pide la retirada de esas paginas rellenas de cariño, algo que podéis comprobar en cuanto la visitéis, que no parece suficiente para evitar esta condena y la consiguiente lavada de manos en la palangana de no se sabe bien que intereses. No cuesta imaginar la infinita desilusión de este hermano, metido a webmaster cofrade como tantos otros, que recibe la bofetada del desprecio a su labor, tan solo porque los de siempre ven que se les va de las manos otro campo que monopolizar. Mis preguntas son sencillas ¿hace tanto daño este hermano? ¿perjudica la pagina la imagen de la Hermandad? Se responden solas. El daño y el perjuicio solo se hacen a quienes quieren ser permanentes protagonistas. No importa que de la Señora se hagan por doquier libros, cds. estampas, figuras, calendarios, camisetas, cajas de polvorones, tatuajes, y veinte mil cosas más. Pero, por Dios, nada de paginas en internet, hasta ahí podíamos llegar. No sé que rondará por la cabeza del querido creador de esta pagina de la Macarena. Ahora se ve en la tesitura de mantener su pagina contra viento o marea, o retirarla sacrificando una gran ilusión. Si mi animo sirve de algo, que es poco, le insto a que cuando se le pase el "shock" que provoca la dosis de hipocresía recibida, no solo mantenga sino que haga crecer su pagina. Que todos conozcan donde vive la Madre de Dios, que sepan como pasea en triunfo la Madrugada del Viernes Santo. Si la Hermandad decide, a ver para cuando, tener su pagina oficial, bienvenida sea (y esperemos que no se decante por otro modelo estándar) y que conviva felizmente con la que existe y con las que puedan existir, porque para eso es universal la devoción a Ella. Estas situaciones, estas actuaciones incomprensibles tienen que cambiar, por el bien de todo este sentimiento. Ricardo Jose Calvo Leon 24 de Octubre de 2001 |