EL NAZARENO
E l A t r i l
"Con la venia, Sr.Canonigo"
| Podria
escribir desde la indignacion, pero lo hago desde la tristeza. La prensa sevillana, en su
gran trabajo diario de informacion cofradiera, nos trae hoy, 6 de Septiembre de
2001, en concreto a traves del Diario de Sevilla, el "repasito" que D.
Angel Gomez Guillen, canonigo de la Santa Iglesia Catedral, ha tenido a bien darnos a los
cofrades, referente a los recientes acontecimientos que traen a la Mitra y a las Cofradias
por un camino no de rosas precisamente. Y escribo desde la tristeza que le da a un cofrade
leer expresiones como "anticlericalismo" "falta de comunion con el
obispo" "rivalidades impresentables", dichas por un ministro de mi iglesia
dirigidas a quienes integran los que posiblemente sean los grupos de cristianos mas
activos que hoy se puedan encontrar. Sr. Gomez Guillen, me da pena ver como se menosprecia a los cofrades, porque "cofrade" es solo,y nada menos, una manera diferente de pronunciar la palabra "cristiano". Los cofrades tienen entregada su fe a un Dios que en Sevilla toma forma de imagenes, que si bien en otro lado son esculturas, aqui son seres, y con ellos se habla que el Todopoderoso de hombre a hombre. Las imagenes son un Dios cercano, presente, amigo, todo lo contrario de un clero que cada vez da mas pasos atras, en el incomprensible logro de alejarse de los fieles, que ven a sus ministros pastorales como señores inalcanzables, perdidos en diatribas telogicas tan profundas que olvidan la realidad de lo cotidiano. ¿Anticlericales, Sr. Gomez Guillen? ¿Somos anticlericales en una ciudad donde hay corporaciones religiosas a en cada esquina, donde las Hermandades celebran unos cultos en honra a Dios, abarrotando templos que si por muchos canónigos fuera solo tendrían dos o tres fieles, eso si, exquisitos? ¿Rivalidades impresentables Sr. Gomez Guillen? ¿Es que no somos humanos? ¿Es que esta tierra no tiene un caracter peculiar y diferente? Todos cometemos errores, los cofrades, los sacerdotes, porque en eso nos igualamos, en nuestra condición humana tan debil, que precisamente por eso vino a redimirnos Aquel que vive en San Lorenzo. Tambien el clero se equivoca, que no es infalible, y muchos ejemplos pueden citarse de lo mal que lo pasan muchas hermandades porque su Director Espiritual se empeña en volverles la espalda. ¿No estamos en comunion con nuestro Arzobispo, Sr. Gomez Guillen? Pues muchos siglos de historia tienen la ciudad y las cofradías, y ahi esta la evidencia de tanto tiempo de la mano, el rebaño y el pastor, y el camino no se hace, nunca se ha hecho, a golpe de ordeno y mando. La discrepancia no debe ser entendida, con cortedad de miras, como un desaire, como una rebelión, pues eso manifiesta una falta soberana de madurez, la madurez que debe dar a los miembros de la Iglesia sus mas de dos mil años de historia, de suerte que si hay una normativa canónica, por el bien de los fieles y de la iglesia, no es poco menos que un hereje el que la emplea, sino cristiano responsable y formado que piensa por si mismo y obra en buena fe y consecuencia. Sr. Canónigo, la frase "los tiempos cambian" se emplea con ligereza pero a veces pesa como el plomo. En el siglo XXI hay tropecientas mil confesiones que pugnan por captar, a pie de calle, las inquietudes de fe de unos hombres cada vez mas formados e inquietos. Si la Iglesia Catolica se anquilosa en el baculazo del ordeno y mando, se empeña en ser ciega a los movimientos sinceros de cristianos, como son las cofradías, el camino se torcera, y de que modo. Y no me diga que la Iglesia ha durado lo que ha durado por la solidez de sus convicciones, que eso no lo duda nadie, pero si la fe es inamovible, y mueve montañas, los hombres si son mutables, pasan y cambian con el tiempo. No solo hay que esperar que el cristiano vaya a la Iglesia, sino que la Iglesia vaya al cristiano, En las cofradías hay preocupación por el hermano que esta cerca, por el que necesita, y estos sienten de cerca la ayuda de su hermandad. Tal vez las Hermandades deberían promocionar la labor oculta que hacen para que muchos no se fijaran solo en el manto o la corona. Pero no hay que hacerlo porque el que lo quiere saber, lo sabe, y el que no, ya le puedes cantar treinta misereres de Eslava explicandoselo que te sigue saltando con lo que cuesta un candelabro de cola. Desde luego, Sr. Gomez Guillen, no se ha ganado usted el puesto de interlocutor que el Sr. Arzobispo pretende nombrar para hablar con las hermandades y solucionar las cosas como debe ser, dialogando. Usted siga asi, "rajando" a gusto de las cofradías, que estas seguiran muchos siglos llenando templos de cristianos es sus cultos (presididos por un sacerdote, ¿sabe?) y trabajando por su fe y por la caridad. Y solo pido al Gran Poder que le ilumine y le muestre cuan equivocado esta. Ricardo Jose Calvo Leon 6 de Septiembre de 2001 |