EL NAZARENO
E l   A t r i l

Palabras en Julio

Si es inevitable el debate, el comentario, la opinión cofradiera cuando se cambia un paso, un manto o una banda, ¿que no se producirá cuando lo inminente es el cambio de, nada menos, una imagen titular?. Si el año comenzaba con el cambio de crucificado en la Trinidad, la segunda mitad se estrena con la noticia de la Hermandad de las Siete Palabras que someterá a sus hermanos en Cabildo el cambio de la imagen de la Virgen de la Cabeza. Tal vez sorprenda mas la fecha y el comunicado de prensa que el hecho en si, pues nos referimos a una imagen sobre la que siempre se ha cernido la sospecha, la posibilidad, la incógnita de una sustitución.

 

En estas ocasiones, opinar es abonar el terreno para equivocarse. Pero no es malo "mojarse" de vez en cuando. Porque no hay una sola vara de medir a la hora de afirmar que una imagen debe o no ser sustituida. Estará el que opina desde el angulo del arte, el que se apoya en la historia, el que se sustenta en la devoción. Y todos no van a casar, eso es casi una carambola. Pero lo cierto, y a mi modesto entender, es que la imagen de la Virgen de la Cabeza que a dia de hoy es titular de las Siete Palabras, no ha sido nunca un foco de devoción demasiado aceptado. Tratandose de una talla tan peculiar, siempre parecio presidida de una interinidad, de un esperar a que alguien diera el paso para su cambio. A eso acompañó también la discrepancia sobre el palio que la acompañaba cada Miercoles Santo, original para unos, discutible para muchos. Por eso la noticia de la propuesta de sustitucion se ha esperado tantas veces que ahora que llega ha cogido en frio, pese al calor que esta cayendo. Si más animo que el de dar mi parecer, pienso que el cambio puede mejorar la devoción y la consideración a esta imagen, a esta advocación, y a esta hermandad.

 

De todos modos no deja de ser curioso como pueden las hermandades dejar pasar años y décadas en un interminable debate sin que nadie tenga arrojo de proponer algo, sin duda deseado, por temor a que sea rechazado o a pasar a la historia por un cambio demasiado fuerte, y en un momento dado se pone de moda cambiar, y de inmediato se suben todos al carro, cuando parece una epoca propicia. ¿Seria todo igual si la Trinidad no hubiera dado el paso que dio en visperas de Cuaresma? Que dificil es hoy dia tener criterio propio.

 

Los modos vuelven a ser un tanto extraños. Me parece que mediados de julio no es una fecha demasiado indicada para debatir algo tan trascendente para una Hermandad. Tampoco lo es hacer publica la cuestión y la convocatoria con tan escaso tiempo de por medio, que suena a nocturnidad. Y sobre todo, señores de la Junta de Gobierno de las Siete Palabras, las consideraciones a favor y en contra de una posible sustitución se hacen en el seno del cabildo, y luego se explican y se difunden los motivos del si o del no. Lo que no me parece de recibo es que en la nota de prensa donde se anuncia la noticia se le de un "soberano repaso" a la imagen de la Virgen que a día de hoy sigue siendo titular de su Hermandad. Como dice mi buen amigo Julio Domínguez ¿han pensado en que el Cabildo diga no a su propuesta y que la Virgen siga de titular como hasta ahora, cosa que como en toda reunión democrática puede ocurrir? ¿Con que ojos iban a volver a mirar a la cara de la Virgen?

Siete y mas palabras habra en ese Cabildo, Que los hermanos decidan en libertad y su decisión sea respetada, pero las cosas pueden hacerse de otra manera.

Ricardo J. Calvo León. 03/07/2002 

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