EL NAZARENO
E l A t r i l
Más de lo mismo
Yo debería tener algún tipo de ventaja reflexiva al haber transcurrido todo un día desde que conocí que la Hermandad de Santa Genoveva debe repetir sus elecciones a Hermano Mayor, esa sobre la que tuvimos noticia casi en tiempo real dad que desde su web, en otro ejemplo más de buen hacer, se nos informo vía e-mail, al igual que ha hecho ahora, del resultado. Y sin embargo, pese igualmente al hecho de haber leído las noticias en la prensa y en la opinión acertada de buenos cofrades como Julio y Javier, mis cortas entendederas no logran alcanzar un resultado lógico a todo esto. Mas de lo mismo. Mas exhibiciones de una mal entendida rectitud, de una inadecuada gestión del patrimonio espiritual de una ciudad que se ha dado en vertebrarse en barrios, por cercanía, por unión física que termina siendo moral. Detecto poca buena fe en las palabras que provenientes de la Plaza Virgen de los Reyes, afirman que de haberse comunicado a Palacio la cuestión se hubiera autorizado sin problemas la celebración de elecciones al amparo de la nueva normativa, detenida en el Arzobispado, que exige un menor quórum. Entonces ¿es tan grave ese 3% de diferencia en el quórum de un cabildo con una sola candidatura, donde todos reman a la vez, por amor a uno titulares por la integración en su barrio, y donde la nota discordante la pone el que debiera ser su cabeza y no sabe ejercer como tal, siendo en cambio párroco del desencuentro? ¿habrían sido las cosas iguales si el Sr. Hermano Mayor saliente no hubiera hablado con esa claridad en las páginas del boletín de la Hermandad, sobre la difícil situación que atraviesa la convivencia de los feligreses, la hermandad y el párroco? ¿se ha esperado la ocasión propicia para advertir que no se tolera la menor discrepancia, por justificada que esté? Este camino se sigue llenando de espinas. Cada vez que se producen estas muestras de carencia absoluta de diálogo y presencia del ordeno y mando, del purismo normativo, del ver solo la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio, se siembra un viento que recorrerá todas las parroquias, todos los barrios, todas las hermandades. Se producirá la sensación de que no es posible la armonía, la acción conjunta, y que el hilo se romperá siempre por el mismo sitio,. Y la realidad es que todos nos equivocamos, también los párrocos. Si ahora es Santa Genoveva y el Tiro de Línea, como lo es el Plantinar y la Hermandad de El Sol, ¿qué será lo próximo? Aviso: solo un flojo de entendederas querría ver una caza del párroco. Lo unico que deseamos es dejar de dar esta imagen de que cada uno va por el su lado y que no se dilapide un fabuloso patrimonio, el de las comunidades que se acercan a la casa de Dios, con lo difícil que eso se está poniendo. Ricardo J. Calvo León. 24/01/2002 |